“INTERCEDE EN TODO TIEMPO”

“Le dio también la copia del decreto que había sido dado en Susa para que fuesen destruidos, a fin de que la mostrase a Ester y se lo declarase, y le encargara que fuese ante el rey a suplicarle y a interceder delante de él por su pueblo.” Ester 4:8.

El pueblo hebreo fue sentenciado a muerte. El malvado Amán, segundo del rey persa Asuero, había redactado un documento que tenía como finalidad destruir al pueblo que tanto odiaba. Cuando Mardoqueo se enteró, le hizo saber la situación a Ester y le dijo que debía interceder por su pueblo ante el rey, y así lo hizo.

Interceder en hebreo es bacash que significa “esforzarse por, buscar, pedir, solicitar, rogar, suplicar”. Se aplica a una persona que hace una petición por otro, que presenta una solicitud a favor de una persona que está a su cargo.

Dios también nos llama a nosotros a interceder por otros. El apóstol Pablo vivió sucesos que parecían desbordarlo, pero siempre acudió a sus hermanos en la fe para que oraran por él. “Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y por mí…”. (Efesios 6:18-19).

Tal vez Dios está hablándote para que quites la atención de ti por un momento e intercedas por alguien. Puede ser un familiar que todavía no muestra interés por el Señor. Incluso la Palabra de Dios nos anima a “orar por los que nos ultrajan y nos persiguen” (Mateo 5:44). Intercede ante Dios por tus hijos, tu cónyuge y amigos. El Señor hará la diferencia en sus vidas.

Intercedamos también por nuestros líderes. Ellos necesitan sabiduría y ser fortalecidos para continuar con la obra que Dios les ha encomendado.

Que Dios ponga su sentir en nuestro corazón para ser sensibles a las necesidades de los demás. Verás que mientras estás orando a favor de otros, el Señor se ocupa de tus necesidades.

Cortesí­a Pastor Pablo Giovanini

Iglesia Cristiana Renacer en Lynn, MA

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