“Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá”. Hechos 17:6.

Durante su segundo viaje misionero, Pablo y sus ayudantes se dirigieron a la ciudad de Tesalónica. Allí predicó un mensaje sencillo pero a la vez profundo: Jesús es el Cristo y ha resucitado. Muchos judíos y gentiles creyeron y nació una poderosa iglesia en ese lugar. Pero los judíos incrédulos se llenaron de celos y fueron a las autoridades del pueblo con una acusación llamativa: “Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá”.

La palabra “trastornar” en griego es anastatóo que significa “agitar, perturbar, inquietar, dar vuelta”. Pablo perturbaba el statu quo espiritual de todo el que se encontraba con él al mostrarles el camino que les permitiría alcanzar salvación.

Observa que ni el llamado de Pablo ni el nuestro tiene que ver con provocar una revolución política, social, económica o cultural, sino espiritual. Nuestra misión es predicar a Jesucristo como el único camino de salvación.

Déjame decirte que si estás viviendo de acuerdo con la voluntad de Dios, tu estilo de vida trastornará el statu quo de aquellos que viven en tinieblas. Puedes ser amable, benigno, diligente, solidario y misericordioso, pero aun así inquietarás a muchos. El mensaje que se te ha confiado pondrá al descubierto el corazón de todo el que te escuche.

Hoy, en el lugar donde estás, eres luz. “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.” (Mateo 5:14). La salvación que recibiste debe convertirse en una expresión de la vida de Cristo dondequiera que te encuentres. Recuerda, eres un instrumento de Dios.

Cortesí­a Pastor Pablo Giovanini
Iglesia Cristiana Renacer en Lynn, MA

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