Por lo tanto, no nos desanimamos. Y aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando de día en día. Porque estos sufrimientos insignificantes y momentáneos producen en nosotros una gloria cada vez más excelsa y eterna. Por eso, no nos fijamos en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. – 2 corintios 4:16-18

🕊Señor y Dios nuestro, te damos gracias porque vienes a ayudarnos con tu fuerza y poder. Te agradecemos que vengas a nosotros en nuestros sufrimientos y por fortalecernos en todo lo que tenemos que soportar aquí en la tierra. Tú nos ayudas para que lo bueno y lleno de luz llegue cada vez más a nosotros y a todos los hombres. Te damos gracias y oramos que tu poder, que proviene del mundo invisible a uno visible, continúe trabajando en silencio entre nosotros hasta el día que todo el mundo pueda ver a Jesucristo, quien es el mismo ayer, hoy y para toda la eternidad.🕊

Amén.

Christoph Friedrich Blumhardt

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