CONFORME AL CORAZÓN

El pueblo Judío tenían una lista de todo lo que se podía hacer y no, 613 leyes unas permitidas y otras prohibidas, una serie de reglas para la higiene personal, las del campamento, tiempo de guerra, del matrimonio, tiempo de enfermedad y más.

Estas leyes los rigieron por muchísimos años, y resultaba un tanto complicado y suena de esa manera también, hasta que nuestro Señor Jesucristo lo hizo más sencillo de entender y sin pretexto a no conocer toda la ley.

Y no voy a hablarles de las leyes ni de los 10 mandamientos sino de algo más específico que Dios nos pide y leemos

Marcos 12:28-31 Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es similar a éste, amarás a tu prójimo como a ti mismo, no hay otro mandamiento más grande que estos.

Y ¿Quién era un escriba¬? Para los hebreos era el copista de las Sagradas Escrituras y, posteriormente, un doctor e intérprete de la ley.

Notemos que quien le estaba preguntando no era cualquier gente, este personaje conocía muy bien las leyes del pueblo, en pocas palabras su pregunta podía ser

Señor cuál es el mandamiento más importante de todos 613 leyes para escoger, aparte de los 10 mandamientos, y Jesús respondió Marcos 12:30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.

Aquí está el punto CORAZÓN, Hemos leído en varias ocasiones en la escritura expresiones como:

De un corazón nuevo,

Conforme al corazón de Dios,

De todo corazón y más.

El corazón es el órgano más carismático y fascinante del ser humano”

El corazón es la máquina más perfecta del cuerpo humano. Tiene el tamaño aproximado de un puño, y tiene forma de pera. Este músculo cardíaco, situado en medio del tórax, funciona como una bomba.

El corazón bombea la sangre rica en oxígeno y nutrientes a los tejidos del cuerpo a través de los vasos sanguíneos.

El sistema eléctrico del corazón controla la velocidad de los latidos.

¿Cuánto trabaja el corazón?

El corazón es el músculo que más trabaja en el cuerpo humano. El corazón late unas 115.000 veces al día, 80 veces por minuto, es decir, aproximadamente 42 MILLONES DE VECES AL AÑO. Durante un tiempo de vida normal, el corazón humano latirá más de 3.500 MILLONES DE VECES – bombeando una cantidad de sangre de cerca de UN MILLÓN DE BARRILES. Incluso cuando estamos descansando, el corazón continúa trabajando duro.

Pesa entre 200 a 425 gramos y nunca descansa, a menos que muera

Josep M. Caralps. Autor del primer trasplante de corazón en España en el año 1984. Propone una tesis que ha revolucionado a la comunidad médica: “Es muy probable que el corazón genere sus propios sentimientos y emociones, cuyo transmisor es el cerebro.

Ha surgido una nueva especialidad médica llamada Neurocardiología. Esta nueva especialidad médica ha comprobado que el corazón tiene más de 40.000 neuronas iguales a las del cerebro y posee una red tupida y compleja de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo. El corazón trabaja independientemente del cerebro y en este existen entre 13 a 15 Billones de neuronas según afirman los científicos.

El doctor Schwartz dice que uno de los casos más fascinantes que estudió fue el de un joven de 17 años, un violinista, asesinado en la calle. Su corazón fue trasplantado en un hombre de 47 años, que de repente, se apasionó por la música clásica. Comenzó a escuchar música clásica durante horas y horas y decía que aquellas melodías conmovía su corazón.

El problema del doctor Schwartz es demostrar que células y órganos pueden guardar y transmitir algún tipo de memoria. Pero cree que existe una especie de energía que circula por el cuerpo y lleva información a todas las células. Es una energía que tendría origen en el corazón y estaría relacionada con nuestras emociones.

El corazón dicen los médicos de trasplante tiene una memoria celular, esto se descubrió en los trasplantes de corazón, quien recibía un corazón también recibía cosas nuevas, hábitos nuevos, curiosidad por otras cosas, por la música, pintura, del 100% de las personas el 90% de ellas dicen que sentían cosas nuevas, cosas que antes no sentían. Cuando conocían quien fue el donante entendía el porqué de las cosas nuevas que sentían

Y ahí nos damos cuenta que tiene sentido cuando dice la Biblia dice: les daré un corazón nuevo: Ezequiel 36:26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.

¿Quién de los que se encuentra el día de hoy con nosotros ha tenido un trasplante de corazón?

Dios dice que somos miembros del grupo de personas trasplantadas, hemos sido trasplantados con un nuevo corazón.

Cristo te entrega su corazón, ese es el trasplante.

Cristo te entrega su corazón, nuestra responsabilidad es honrar al donante, y esos recuerdos sensoriales del corazón del Señor traen hábitos nuevos en nosotros, compasión nueva, generosidad nueva, sentimos lo que Cristo siente, por eso un verdadero convertido se quebranta por lo mismo que Jesús se quebranta, ese es el centro de amar a Jesús con todo el corazón.

Usted no puede amar al Señor con todo el corazón si Cristo no ha trasplantado su corazón, si él no te presta su compasión, si él no te presta su dolor, si él no te presta su ira para las cosas injustas.

Es ahí cuando cambiamos mucho de nosotros decimos, yo no me reconozco, yo no era así hace unos años, yo no sé qué me pasó fui cambiando de apoco, las predicaciones me fueron cambiando,Y No, es lo que recibiste del trasplante del corazón de Jesús, cuando Él nos presta su corazón tenemos una compasión por los perdidos, que antes no teníamos, el egoísmo desaparece, y nace una generosidad nueva.

Y nos podríamos preguntar, ¿Cómo sabemos si mi corazón late como el de Cristo? Porque a veces el corazón es engañoso dice la Biblia. (Jeremías 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?)

Por lo que estamos haciendo, por lo que estamos sintiendo, por cómo estemos caminando con El.

Lemos juntos Mateo 6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Tesoro es todo aquello a lo cual se aferra una persona, sin tener en cuenta su valor específico. Los verdaderos intereses de una persona están donde tiene sus “tesoros”. Cuando se habla de tesoro no se habla solamente a cosas materiales de mucho valor.

Más bien se refiere a todo aquello que ocupe un lugar excesivamente importante en nuestro corazón, convirtiéndose, en nuestro tesoro personal. Cuando alguna persona posee un tesoro, su actitud será intentar preservarlo, cuidarlo, ocultarlo de los demás y, si es posible, aumentarlo.

Pero cuando el corazón de Jesús entra en nosotros, cambia nuestra perspectiva y cambia automáticamente toda nuestra visión del futuro.

Dios trasplanta su corazón, para bendecir a los demás con lo que nos ha dado, porque tenemos el corazón de Jesús, y cuando tenemos el corazón de Jesús nos agarra una compasión por los demás, que quisiéramos darle a todos lo que tenemos, como los misioneros que van a un país en pobreza y violencia donde ven morir a los niños de hambre, a unos padres que lloran por no tener nada para su familia y entonces estos misioneros quisieran vender todo lo que tiene para dárselo a los demás, porque tienen el corazón de Jesús.

*Y usted ¿tienes el corazón de Jesús?, has aprendido a perdonar a las personas desde tu corazón, les has enseñado a las personas que tú tienes el corazón de Jesús, en tu ofrenda, en tu relación con tu Familia, con tu esposo, esposa, con tus hijos, con tus vecinos, amigos.

Más allá de las presiones y la actitud de la gente, Dios espera que usted cuide su corazón.

Aunque vivimos en una cultura donde la apariencia es lo importante para aceptar a una persona, para Dios la prioridad está en el interior, en su corazón.

Saúl, el primer Rey de Israel, fue elegido por su gran estatura y su apariencia de gran guerrero y monarca. Todos lo admiraban, no obstante tenía un corazón sumamente envidioso, competitivo e inseguro. **miren como lo describe la Biblia 1 Samuel 9.2 Y tenía él un hijo que se llamaba Saúl, joven y hermoso. Entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo

Sin embargo frente a la presión, eligió descartar a Dios y oficiar de sacerdote para que el pueblo no se enojara.

Fue así como el Señor, lo descartó a él y lo eligió a David en su lugar, pero que interesante, el profeta se va por la apariencia y Dios o rectifica, 1 Samuel 16. 7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.

El Señor vio en David su buen corazón Hechos 13:21 22 Luego pidieron rey, y Dios le dio a Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años. Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.

Concluyo con esto

Busque hoy agradar a Dios primero y luego verá que tendrás mucho más amor para amar a quienes le rodean.

Habrá más comprensión, no solo el deseo de ayudar, más bien se convierte en una necesidad de hacerlo.

Si está dispuesto a tomar hoy la decisión de tener un buen corazón, entonces verá que el Espíritu Santo es quien le ayuda a lograrlo.

Así como David, que sin ser perfecto, agradaba a Dios con sus actitudes, así también puede usted alcanzar su misericordia a través de la fe y la sumisión a su Palabra. Este es sin duda, el corazón que agrada a Dios!

Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas debe de ser nuestra prioridad.

Cortesía de la Iglesia Latinoamericana

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