Señor, Dios nuestro, te damos gracias por la confianza que tú has sembrado en nuestro corazón. Gracias por todas las señales de tu bondad que nos consuelan cuando tenemos gran necesidad, y cuando tanta muerte ocurre cerca, afectando a cada uno de nosotros. Gracias por consolarnos y por darnos siempre nuevo ánimo dondequiera que estemos, y por darnos esperanza para con nuestros prójimos, quienes también luchan para encontrar el bien. Oh Señor Dios, bendice nuestro mundo con poder celestial y tus regalos que traen el bien a mucha gente. Bendice nuestro mundo; sálvalo del pecado, la ruina y todo tipo de desesperación. ¡Bendícenos, Oh Dios nuestro Señor! Así como tú nos bendices, bendice al mundo entero para la gloria de tu nombre. Amén. Christoph Friedrich Blumhardt

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