“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.” Romanos 5:1-2.

¡Qué obra tan maravillosa y perfecta hizo Jesús en la cruz! Al aceptarle como nuestro Salvador y Señor, aceptamos que su muerte hizo posible el perdón de nuestros pecados. Estábamos condenados y ahora somos libres. Él ya no se acuerda de nuestros pecados. ¡Maravillosa gracia!

El apóstol Pablo nos dice que tenemos “entrada” por la fe a esta gracia. Esta palabra en griego es prosagoge que tiene connotaciones interesantes. Significa “llevar o traer a la presencia de, conducir”. Se traduce también como acceso, con el que se asocia el pensamiento de “libertad para entrar mediante la ayuda o el favor de otro”. Jesús es el único que puede llevarnos delante del Padre Celestial para que nos exima de culpa y cargo y nos haga justos delante de Él.

Prosagoge se usaba también en la antigüedad para hacer referencia a la entrada que tenía una persona a la presencia del rey. Después de escuchar las trompetas y la presentación oficial del vocero real, la persona podía comparecer ante el supremo para pedir justicia, ayuda o un beneficio especial. Cristo logró para nosotros esa entrada ante la presencia del Rey, no solo para pedir un favor, sino como hijos. ¡Aleluya!

La palabra prosagoge también estaba relacionada con la navegación. Era el nombre que se le daba al muelle o lugar del puerto en donde los barcos podían permanecer cuando había tormentas fuertes. Cristo nos dio protección permanente a través de su sacrificio. Cuando atravesamos tormentas fuertes podemos estar confiados en su cuidado. ¡Él es nuestro puerto seguro!

Dado que nuestra posición como hijos de Dios está basada en su gracia, realmente podemos estar firmes y en paz. La puerta de entrada a Su presencia está permanentemente abierta, no para tener una entrevista circunstancial, sino para permanecer a su lado siempre. ¡Gracias Señor!

Cortesía Pastor Pablo Giovanini Iglesia Cristiana Renacer Lynn

compartir por messenger
compartir por Whatsapp