“Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado”. 1 Samuel 17:44-45.

¿Cuál fue la virtud más importante de David para salir victorioso de semejante desafío? ¿La valentía, la audacia, la juventud, la puntería, la rapidez, saber elegir la piedra correcta? Nada de eso, según el pasaje bíblico fue su confianza en Dios. La única manera de que un muchacho con una honda pudiera derrotar a un gigante guerrero como Goliat era por medio de la mano de Dios.

David no dudó en ningún momento de lo que debía hacer porque sabía con Quién saldría a la batalla, y se lo dejó saber a Goliat: “¡Yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos!”

Tú y yo enfrentamos batallas casi a diario. Los “Goliat” de nuestra vida se presentan en todas las formas e intensidades. Tal vez batallamos con enfermedades complicadas, una situación laboral difícil, relaciones familiares fuera de control, tentaciones, pero nada es más grande que nuestro Dios. Debemos recordar que el Señor es soberano sobre todo en el cielo y en la Tierra, y tiene el poder para ayudarnos a vencer.

David había establecido la base de su confianza en Dios desde que cuidaba las ovejas de su padre. En el campo y cuando nadie lo veía, llegó a matar a ¡un león y un oso! (1 Samuel 17:34-35). “Bueno… simple entrenamiento…” diría David.

Este joven reforzaba su confianza en la fidelidad de Dios de manera permanente en su vida recordando las victorias que le había dado: “Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo” (v.37). Buena enseñanza para nosotros.

Refuerza tu confianza en el Señor recordando las victorias que alcanzaste porque Él estuvo a tu lado obrando. No te enfoques en los obstáculos, fija tu mirada en Dios. No importa lo que venga, recuerda que el Señor es fiel y pelea por ti.

“Nuestro Dios nos guiará y luchará por nosotros…” Dt. 1:30a

Cortesía Pastor Pablo Giovanini Iglesia Cristiana Renacer Lynn

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