Señor nuestro Dios, nosotros somos tus hijos. Escucha todas nuestras preocupaciones, te lo pedimos, porque queremos recibir ayuda de ti, no de los hombres ni de lo que podamos pensar o decir. Que se revele tu poder en nuestro tiempo. Anhelamos una era nueva, una era de paz en la que cambie la gente. Anhelamos tu día, el día en que tu poder será revelado a la humanidad pobre y quebrantada. Sé con nosotros y dale a nuestros corazones lo que permanecerá en nosotros: la fortaleza y misericordia de Jesucristo. Amén. Christoph Friedrich Blumhardt

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