Señor nuestro Dios, protégenos en tu Espíritu. Fortalece nuestros corazones, especialmente cuando muchas veces tenemos que soportar sufrimiento, para que seamos firmes en la esperanza y podamos experimentar en cada ocasión un día de salvación. Protégenos en todo sentido. Acepta nuestra alabanza y agradecimiento, y permite que nuestros corazones se regocijen en lo que ya has hecho por nosotros. Queremos discernir cada vez más tus caminos, para agradarte como tus siervos. Amén. Christoph Friedrich Blumhardt

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