Si le pidiera hacer una lista de aquellas cosas que se han puesto a prueba en su vida durante esta pandemia, seguramente incluiría cosas como la paciencia, sus emociones, la administración del tiempo y los recursos… Y sus convicciones, ¿han sido probadas?

Nuestras convicciones definen nuestra conducta, decisiones y estilo de vida. Si son reales no deberían verse afectadas por el tiempo, las circunstancias, la cultura o las personas que nos rodean.

¿Cuántas veces nos hemos encontrado en situaciones en donde nos ofrecen ciertas ventajas si cedemos a nuestras convicciones? ¿Cómo hemos reaccionado? ¿Nos mantenemos firmes o redefinimos temporalmente lo que creemos?

Daniel es un claro ejemplo de esto. Fue presionado a adoptar los valores de una cultura pagana y adaptarse a ese estilo de vida si quería conservar su vida, pero se mantuvo firme en lo que creía. Seguiría viviendo de acuerdo con la Palabra de Dios y en obediencia a Él. (Daniel 1).

Todos podemos ser tentados a deslizarnos de nuestra posición. Usted se encontrará con personas que le presionen para ser parte de algo que sabe que no está de acuerdo con sus convicciones. Otras veces podrá verse tentado a participar de actividades que violan lo que usted cree. Satanás nunca nos mostrará el lado destructivo de ceder a nuestras convicciones, pero al momento de dar un paso en la dirección equivocada, comenzamos a debilitar nuestra conciencia y a redefinir nuestra relación con el Señor.

Leí en una oportunidad acerca de una especie de pez encontrado en Mammoth Cave National Park de Kentucky. Es pequeño, con una cabeza totalmente pálida y con dos puntos negros que parecen ojos. Cuando los biólogos comenzaron a estudiarlo descubrieron que estos ojos eran falsos, incapaces de funcionar. Externamente parecían ojos, pero al analizarlos vieron que el nervio óptico se había encogido y gastado hasta convertirse en un hilo inútil. En un tiempo esta especie era multicolor y sus ojos funcionaban normalmente, pero cuando prefirió la oscuridad y los lugares subterráneos, su función visual se perdió debido a la constante falta de luz.

Creo que este es un ejemplo perfecto para recordarnos que cuando comenzamos a alejarnos de nuestras convicciones desatamos una reacción en cadena que puede llevarnos a perder todo lo que habíamos conquistado en nuestra vida espiritual y personal.  Por eso, cualquier cosa que le tiente a abandonar lo que usted sabe que es correcto debe evitarla.

El Señor en este tiempo está buscando hombres y mujeres que no admitan contradicciones en sus vidas, que no claudiquen entre dos pensamientos (1 Reyes 18:21), que se aferren a sus convicciones sin importar el precio de mantenerse firmes en la verdad. Hombres y mujeres que han hecho de la obediencia a Dios una prioridad. ¿Es usted esa persona?

Cortesía Pastor Pablo Giovanini
Iglesia Cristiana Renacer en Lynn, MA

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