“En tu mano están mis tiempos…” Salmo 31:15.

La palabra hebrea usada aquí para tiempo es “et” que significa “años, hora, mientras, tarde”; pero también significa “época, estación, temporada”. La palabra se puede referir a una duración de tiempo; puede significar tiempos de problemas como en el Salmo 9:9: “Jehová será refugio del pobre, refugio para el tiempo de angustia.”

David expresa que ya sean tiempos buenos, de paz y abundancia, o tiempos malos, de presiones e inestabilidad, todos están en manos de Dios. David podía confiar que Dios estaba en control de su vida en cualquier temporada.

Todos pasamos tiempos difíciles, y la Palabra de Dios nos enseña a poner todo en las manos del Señor. Él es el único que sabe bien por lo que estamos atravesando, y también el que nos mostrará la salida. Mientras tanto, recordemos que Dios todo lo permite con un propósito.

Las temporadas de escasez nos hacen buscar a Dios. Esos tiempos son los propicios para verle obrar milagros. Pero también habrá temporadas de abundancia en donde debemos demostrar que somos buenos administradores de lo que el Señor nos da y saber compartir con el necesitado.

El apóstol Pablo nos enseña con su vida que debemos estar preparados para todo tiempo: “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (Filipenses 4:12-12). ¡El Señor era quien lo sostenía en todas sus temporadas!

¿Cómo definirías tu temporada actual? ¿Estás seguro que has puesto este tiempo en las manos del Señor?

La realidad es que tú y las temporadas cambiarán, pero Dios siempre será el mismo. Eso significa que no te fallará. El Señor jamás se olvidará de ti, está a tu lado siempre. ¡Grande es su fidelidad!

Cortesía Pastor Pablo Giovanini
Iglesia Cristiana Renacer en Lynn, MA