“PAZ Y AMOR DE DIOS”

“Paz sea a los hermanos, y amor con fe, de Dios Padre y del Señor Jesucristo”. Efesios 6:23.

La Palabra de Dios nos dice que los que han recibido a Cristo como Salvador y Señor de sus vidas (Juan 1:12) son verdaderos hijos de Dios y reciben del Padre Celestial todo lo que necesitan, incluyendo la paz (Romanos 5:1) y el amor (1 Juan 3:1).

La paz que viene de Jesús supera las expectativas del hombre. El pedido de paz global se refiere principalmente a la ausencia de guerra, pero el Señor nos ofrece un tipo de paz superior. “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.” (Juan 14:27). A tal punto es mayor esta paz que nuestra razón no encuentra bases lógicas para entenderla. Es algo sobrenatural. Filipenses 4:7 dice: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

¡Y qué tremendo es experimentar el amor de Cristo! Cuando nada ni nadie podía librarnos del pecado, Cristo apareció en nuestra vida y nos salvó. Nadie nos ama como Él, nadie nos valora como Él, nadie es capaz de seguir a nuestro lado a pesar de nuestras debilidades. Su amor hacia nosotros es tan inmenso que no se puede medir. Y presta atención, no solo la paz de Jesús sobrepasa nuestro entendimiento, ¡también su amor! “…y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.” (Efesios 3:19). ¡No trates de entender el amor de Dios, solo acéptalo y disfrútalo!

Sin embargo, muchas veces no sentimos la paz y el amor que Dios nos promete, quizás sea porque buscamos el amor y la paz de Dios en vez de buscar al Dios que da la paz y el amor. Nuestra prioridad siempre debe ser buscar al Señor y no solo sus beneficios. Cuando lo que anhelamos es a Dios mismo, Él se encarga de darnos todo lo que necesitamos. Su paz y su amor son una demostración clara del compromiso de bendecirnos al máximo.

Cortesí­a Pastor Pablo Giovanini

Iglesia Cristiana Renacer en Lynn, MA