“Él da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas…  los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas…”. Isaías 40:29,31.

Nos cansamos físicamente cuando el esfuerzo que hacemos es mucho. Pero también nos cansamos emocionalmente cuando la voluntad para enfrentar situaciones difíciles parece agotarse. Incluso, hay temporadas que nos levantamos más cansados que al acostarnos.

Hay una promesa para los que están cansados: Él da “esfuerzo”. Esta palabra, en hebreo koaj, tiene un doble significado. Por un lado “estar firme, tener vigor, fortaleza y poder para continuar”; y también “capacidad” para cuando sentimos que no somos capaces. Así que Dios nos promete fuerza sobrenatural para resistir y mantenernos firmes en las batallas diarias, y la capacitación para llevar adelante lo que nos pida porque “nuestra competencia proviene de Dios” (2 Corintios 3:5).

La clave es depender del Señor diariamente. “Los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas”. No podemos confiar en nuestro vigor, energías y estrategias porque podemos fatigarnos y cansarnos como los muchachos después de un arduo día de trabajo. La diferencia la hace Dios a los que esperan en Él.

Cuando te sientas demasiado cansado o desalentado para seguir adelante, recuerda que nuestro Dios es infatigable. Él, “no desfallece ni se fatiga con cansancio…” Is. 40:28. Su fuerza es nuestra fuente de fortaleza.

Comienza cada mañana con el Señor y te dará las fuerzas para permanecer firme sin importar lo que te tenga reservado el día. Él es fiel para darte una provisión de fortaleza extraordinaria.

“Yo pongo en ti mi confianza, pues tú eres mi fortaleza. ¡Tú, Dios mío, eres mi protector!” Salmos 59:9

Cortesí­a Pastor Pablo Giovanini
Iglesia Cristiana Renacer en Lynn, MA