«Bendito Dios del cielo, mi Señor y mi Salvador, en este momento me rindo ante ti y te doy gracias por ese propósito especial por cual me has puesto en la tierra, pero por favor, ayúdame a encontrar este propósito por el cual tú me has creado. Prepara mi vida y mi corazón para recibir todo eso que tienes para mí y haz mi corazón sensible para escuchar tu voz y cuidar de hacer aquello para lo que tu espíritu me guie. En tus manos confío mi vida, para que hagas en mí tu voluntad. Amén.»