«Dios todopoderoso, bueno y misericordioso, te doy gracias por todas tus bondades y por tu protección Divina. Confieso que sin ti nada podría hacer, pues todo lo que tengo y lo que soy a ti te lo debo, muchas gracias por todo. Ahora que voy a dormir, dame una buena y bendecida noche en tu presencia y cúbreme con tu sangre preciosa. No permitas que ninguna plaga toque mi morada en medio de la noche, ni recibir ninguna mala noticia, sino que pueda tener un sueño placentero toda la noche, amén.»