«Señor, mi Dios, te doy gracias, porque a pesar de mis errores y fallas, tú sigues siendo fiel, me amas y cuidas de mí. En este momento, en el que mi día ha llegado a su fin y finalmente estoy en la intimidad de mi habitación, me postro ante ti para adorarte y darte gracias por todas tus bondades para conmigo y mi familia y te pido que me ayudes cada día a ser más como tú. Ahora que me dispongo a dormir y descansar, te pido que cuides de mis sueños y me permitas tener un buen sueño. Amén.»