“Padre celestial, al cerrar mis ojos, te entrego mis pensamientos, mis cargas y mi corazón. Perdona mis fallas y guía mi vida conforme a tu voluntad. Que esta noche me recuerde tu amor infinito y tu gracia que me sostiene cada día. Gracias por tu protección sobre mi hogar y mi familia. Descanso sabiendo que Tú estás conmigo. Amén.”