14 Pero cuando veáis la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, puesta donde no debe estar (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes. 15 El que esté en la azotea, no descienda a la casa, ni entre para tomar algo de su casa; 16 y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa. 17 Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! 18 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno; 19 porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá. 20 Y si el Señor no hubiese acortado aquellos días, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos que él escogió, acortó aquellos días. 21 Entonces si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo; o, mirad, allí está, no le creáis. 22 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos. 23 Mas vosotros mirad; os lo he dicho todo antes.

Reflexión: Permanecer firmes en la tribulación (Marcos 13:14-23)

Jesús advierte sobre un tiempo de gran tribulación, cuando la confusión y el engaño intentarán apartar a los creyentes. Falsos cristos y falsos profetas se levantarán con señales que incluso podrían seducir a los escogidos. Pero el Señor nos recuerda que nada sucede fuera de la voluntad de Dios, que acorta los días por amor a los suyos. La clave es estar vigilantes, orando y confiando en que la salvación viene de Cristo. La fe perseverante y la fidelidad al Señor son el ancla que nos sostendrá en medio de la prueba.
¡Dios te bendiga!