Padre, gracias por este nuevo amanecer. Hoy elijo comenzar contigo y no solo. Llena mi interior de paz y mi mente de pensamientos correctos. Ayúdame a vivir con propósito y a no perder de vista lo verdaderamente importante. Espíritu Santo, muéstrame el camino y dame sensibilidad para obedecer. Que cada paso de este día esté alineado con tu voluntad y guiado por tu amor. Amén.