Padre, esta mañana quiero entregarte aquello que me produce ansiedad. Tú sabes cuántas veces pienso demasiado en el futuro y termino preocupándome por cosas que todavía no han sucedido. Ayúdame a volver al presente y ocuparme de este día. Dame paz para respirar, pensar con claridad y avanzar paso a paso. Gracias porque puedo dejar mis cargas delante de Ti. Hoy elijo confiar más en Tu cuidado que en mis temores. En el nombre de Jesús, Amén.