Padre, esta mañana pongo delante de Ti mis necesidades económicas y las responsabilidades que dependen de mí. Tú sabes cuánto deseo proveer para mi familia y vivir con tranquilidad. Dame oportunidades, inteligencia para administrar lo que tengo y disciplina para trabajar con responsabilidad. Líbrame de la desesperación y ayúdame a tomar decisiones con calma. Gracias porque puedo pedirte ayuda sin vergüenza y confiar en que conoces cada una de mis necesidades. En el nombre de Jesús, Amén.