Padre celestial, hoy quiero pedirte especialmente por mi familia. Tú conoces lo que cada uno vivió durante este día, sus alegrías, sus cansancios y esas preocupaciones que quizás no compartieron con nadie. Acompáñalos esta noche y llena sus corazones de tranquilidad. Si alguno está enfermo, dale consuelo y fortaleza. Si está preocupado por el trabajo o el futuro, renueva su esperanza. Gracias por permitirme compartir la vida con personas que amo. Ayúdame a valorarlas más y a demostrarles mi cariño mientras tengo la oportunidad. En el nombre de Jesús, Amén.