Señor mi Dios, hoy me presento delante de ti reconociéndote como único y eterno
Rey. Los cielos, los mares, y el universo te obedece porque eres tú eres dueño del
mundo entero.
Eres tú el dueño del oro y la plata, eres el DIOS de mi presente y de mi futuro. Mi
esperanza esta puesta en ti, y mis pasos se afirman cada día en ti.
Amado Dios, en nombre de tu hijo Jesucristo, te pido de todo corazón que seas tú
abriendo las puertas del cielo sobre mi vida.
Que tus eternas bendiciones caigan sobre nuestras vidas, porque tú eres nuestro Dios,
ayudador.
Confío plenamente en ti, mi corazón esta cimentado en tu palabra. Declaro con plena
seguridad y fe que tú nos abres las puertas, que las añadiduras económicas llegarán a
nuestras vidas.
Hoy declaro que el devorador no tiene poder sobre mi vida, porque tu eres el Dios que
provee, y reconozco que dependo siempre de ti.
Señor, bendice mi casa, bendice mis proyectos, mis planes, trabajo, sueños y bienes.
Abre las puertas del cielo a mi favor, y permítenos caminar en una nueva dimensión.
Así lo declaro en el nombre de Jesús, ¡Amén!