“Para nosotros, Jehová es nuestro Dios, y jamás lo hemos dejado… Nosotros somos obedientes a la ordenanza del Señor nuestro Dios, pero ustedes lo han abandonado. Tomen en cuenta que Dios es nuestro jefe, y que sus sacerdotes tocarán jubilosos contra ustedes sus trompetas. ¡Israelitas, no peleen contra el Señor, el Dios de sus padres, porque no saldrán victoriosos!” 2 Crónicas 13:10-12.

Jeroboam, el rey idólatra del norte de Israel, le presentó batalla a Abías con ochocientos mil soldados frente a la mitad de hombres que tenía el rey de Judá. A pesar de la diferencia, Abías se apoyó en Jehová. Observa la expresión que usa: “Dios es nuestro jefe”. ¡Aleluya! Jeroboam debía saber esto, ningún ejército que tiene a Dios por jefe pierde una batalla.

Cuando parecía el final de Judá, sucedió algo. “Y cuando los de Judá se dieron cuenta de que eran atacados por el frente y por la retaguardia, clamaron al Señor y los sacerdotes tocaron las trompetas; entonces los de Judá gritaron con todas sus fuerzas y en el momento en que gritaron, Dios desbarató a Jeroboán y a todos los israelitas en favor de Abías y de Judá” (vs. 14,15). ¡Dios intervino cuando los sacerdotes comenzaron a alabar! El ejército de Judá deshizo al de Jeroboam dándoles el golpe más dramático de toda la historia del Antiguo Testamento: ¡Perdieron a quinientos mil hombres! (v. 17). No hubo ayuda de ningún dios para ellos.

La historia termina así: “Fueron humillados los hijos de Israel en aquel tiempo, y los hijos de Judá prevalecieron, porque se apoyaban en Jehová el Dios de sus padres” (v. 18). ¡El Señor fue su punto de apoyo!

¡Qué gran enseñanza para nosotros hoy! Las victorias se obtienen cuando nos apoyamos en Dios. No importa si el desafío que tenemos por delante es más grande que nuestras fuerzas y recursos, o los que se nos oponen nos doblan en número, si hemos puesto a Dios al mando, ¡Él tendrá la última palabra!

Comienza este día enfocado en Cristo y dependiendo de Él para enfrentar cualquier dificultad. El Señor está listo para demostrarnos su asombroso poder en medio de nuestras batallas.

Cortesía Pastor Pablo Giovanini
Iglesia Cristiana Renacer en Lynn, MA

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