«Bendito Dios, te doy gracias porque tú eres un Dios bueno y misericordioso, te doy muchas gracias por todas tus bendiciones a mi vida. En este momento, te ruego que tomes tu lugar, el primer lugar en mi vida, la de mi familia y hogar, para que todo a nuestro alrededor sea ordenado por tu Divina presencia. Mi Dios, anhelamos que como Obed Edom pudo ver la bendición y abundancia en su hogar porque tu presencia estaba con ellos, que así mismo, tu shekinah permanezca en nuestro hogar y nuestras vidas. En el Nombre de Jesús, clamo por ello y lo pongo en tus manos, amén.»