«Bendito Dios poderoso, te doy gracias porque tu amor y tu misericordia me han sostenido hasta ahora y porque tu gracia ha cubierto todos mis pecados. En este momento, pongo en tus manos todo mi día, mis planes y proyectos para que en el Nombre de Jesús tú los alinees a tu Divina y perfecta voluntad. Te pido que seas tú cuidándome y protegiéndome, para que evites que mi tropiece en piedra y me libres de las asechanzas del enemigo. Líbrame mi Dios de la tentación para no pecar delante de tu presencia, te lo pido en el Nombre de Jesús, Amén.»