“Levántate, porque esto es algo que a ti te toca hacer; nosotros te apoyaremos. Anímate, y manos a la obra.” Esdras 10:4.

Esdras estaba ante un gran desafío, reedificar la vida espiritual de la nación de Israel. Los que habían sido deportados a Babilonia estaban volviendo después de muchos años fuera de su patria. Al regresar, todo lo que vieron fue destrucción y ruinas. No era un panorama alentador. Ni siquiera podían empezar de cero porque debían remover primero los escombros para después comenzar a reconstruir. Había mucho trabajo y pocas manos para hacer la obra.

Esdras era un sacerdote, escriba y gran líder, dotado por Dios con muchas capacidades para llevar adelante la reconstrucción espiritual de Israel. Su nombre en hebreo significa “Dios es ayuda”. Cada día de su vida, su identidad estaba ligada a lo que el Todopoderoso podía hacer a su favor.

Esdras no era un teórico de la Biblia; él amaba la Palabra de Dios y la ponía en práctica. Cuando llegó a Jerusalén, pudo ver más que una pila de escombros, vio el problema espiritual del pueblo. Entonces oró y clamó por su nación. Cuando le comunicó a su gente lo que la Palabra decía que debían hacer, ellos le respondieron: “Levántate… nosotros te apoyaremos. Anímate, y manos a la obra.” (Esdras 10:4). Esas era la actitud que Esdras esperaba del pueblo, y es la misma actitud que el Señor espera de nosotros.

¿Cuál de todas tus responsabilidades haz puesto a un lado? ¿Te cuesta auto disciplinarte para tener tu tiempo a solas con el Señor? ¿Has abandonado el hábito de la lectura bíblica? ¿Todavía no le has hablado de Cristo a esa persona que el Señor puso en tu corazón? “¡Levántate, porque esto es algo que te toca hacer a ti… esfuérzate, y pon manos a la obra”! Dios siempre será tu ayuda.

Cortesí­a Pastor Pablo Giovanini
Iglesia Cristiana Renacer en Lynn, MA

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