“Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” Mateo 16:15.

Jesús siempre supo hacer las preguntas correctas, las que llevaban a sus oyentes a reflexionar. En esta oportunidad, el Señor iba hacia Cesarea con sus discípulos y les pregunta: ¿Quién dice la gente que soy? Las respuestas fueron: que eres Juan el Bautista, Elías, Jeremías, o algún otro profeta. Hasta allí llegaba el conocimiento de la sociedad de esa época. La multitud lo comparaba solo con hombres de Dios del pasado.

Entonces Jesús les hace la misma pregunta a sus discípulos: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Ahora de manera individual debían dar una respuesta. Imagino a los discípulos en silencio, cruzando las miradas unos con otros, con pensamientos como: “Dale, Juan, habla tú, eres el discípulo amado…” “Natanael, eres el más reflexivo, di algo…” “Tomás, responde, aunque sea por las dudas…” Pero de pronto se oyó la voz de Pedro. “Nooo, Pedro, no, el que habla y después piensa… por favor, que se calle…” Pero Pedro, con una seguridad inusual y con autoridad espiritual respondió asertivamente: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (v. 16). Las miradas de todos se dirigieron a Jesús. ¿Cómo estuvo Pedro…?

El Señor sonrió porque sabía que el Padre había hecho algo sobrenatural. “Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (v. 17). ¡Aleluya! ¡El pescador más impulsivo tuvo la revelación más importante!

El Señor nos sigue haciendo la misma pregunta: Y para ti, ¿quién es Jesús realmente? ¿Es el profeta más ilustrado de la historia? ¿Fue el rey de los judíos? ¿Fue una persona noble que terminó clavado en una cruz por envidia? ¿O es el Hijo de Dios, el Mesías, el Salvador de la humanidad, quien está vivo y sentado en su trono reinando por la eternidad?

La gente puede decir lo que quiera, pero hoy Jesús te está haciendo la preguntando a ti: “Y tú, ¿quién dices que soy Yo?” Solo si has recibido a Jesús como Salvador y Señor de tu vida podrás tener una revelación más profunda de su persona y eso debería afectar cada área de tu vida.

Cortesí­a Pastor Pablo Giovanini
Iglesia Cristiana Renacer en Lynn, MA

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