Tentación de Jesús

12 Y luego el Espíritu le impulsó al desierto. 13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.

Jesús principia su ministerio

14 Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, 15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

Jesús llama a cuatro pescadores

16 Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. 17 Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. 18 Y dejando luego sus redes, le siguieron. 19 Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban las redes. 20 Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron.

✨ Reflexión: Responde al llamado de Jesús (Marcos 1:12–20)

Este pasaje nos lleva desde el desierto hasta la orilla del mar de Galilea. Primero vemos a Jesús enfrentando la tentación en soledad, confiando en el Padre. Luego, comienza su ministerio anunciando que el Reino de Dios está cerca y llamando a la conversión. Finalmente, llama a sus primeros discípulos, quienes dejan todo inmediatamente para seguirle.

Aquí hay tres lecciones para nuestra vida:

  1. Resistir la tentación: Jesús nos muestra que podemos vencer, no en nuestras fuerzas, sino permaneciendo en comunión con Dios.

  2. Vivir en conversión continua: El llamado a arrepentirse y creer no es solo para el inicio de la fe, sino para cada día.

  3. Responder con prontitud: Los pescadores no pidieron tiempo para pensar; dejaron sus redes al instante. Seguir a Cristo implica priorizar su llamado por encima de todo.

Hoy, Jesús también pasa junto a “nuestra orilla” y nos dice: “Sígueme”. La pregunta es: ¿estamos listos para dejar nuestras “redes”?

Dios te bendiga.