Padre, mi corazón se calma cuando recuerdo que nada escapa a tu control. Aunque el mundo cambie, tu amor permanece igual. Esta noche quiero soltar todo lo que me pesa y confiar en que Tú cuidas de mí. Bendice mi hogar, mi familia y cada rincón donde habita tu nombre. Que mi sueño sea paz y mi despertar, esperanza. En Ti encuentro reposo. Amén.