Padre amado, antes de dormir quiero reposar en tu amor. Perdona mis faltas y renueva mi corazón cansado. Gracias por cada oportunidad que me diste hoy. Te entrego mis sueños, mis pensamientos y mi descanso. Llena mi interior de paz y esperanza. Que mi sueño sea profundo y restaurador, y que mañana despierte con nuevas fuerzas para seguir caminando contigo. Amén.