«Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.» Proverbios 3:5-6

“¡Houston, tenemos un problema…!” ¡Quién no ha repetido alguna vez esta famosa frase del astronauta Jack Swigert  durante el viaje accidentado del Apolo 13! Este pedido de ayuda se inmortalizó después de que el astronauta observara una gran cantidad de luces de emergencia encendidas indicando la pérdida de dos de las tres fuentes generadoras de energía. Esto les obligó a tomar varias medidas antes de poder regresar a la Tierra sanos y salvos.

A todos nos pueden sorprender situaciones potencialmente peligrosas en nuestra vida que requieren atención inmediata. Cuando se “encienden esas luces” en nuestro carácter, matrimonio, relaciones con nuestra familia, con amigos, con hermanos en la fe… ¿Qué hacemos?

En primer lugar, actuar antes de que sea demasiado tarde. No hagas como un amigo que cuando se encendió la luz roja que señalaba problemas con el aceite de su auto, le puso una pegatina sobre la luz para que no le molestara… Como te imaginarás, se fundió el motor. Nunca deberíamos ver las advertencias como señales molestas que perturban nuestra comodidad. Si nuestra vida está perdiendo el rumbo, debemos actuar o esperar lo peor.

En segundo lugar, debemos buscar ayuda en el lugar correcto. Los astronautas no llamaron a Home Depot ni al desarmadero de Don Carlos para pedir ayuda. Ellos recurrieron a la torre de control de Houston, los únicos que podían ayudarles en esa situación. Lo mismo sucede con nosotros. Si ante las fuertes señales de peligro solo acudimos a las personas que nos dirán lo que queremos escuchar, estaremos perdidos. Dios es la “Torre de Control” a donde debemos acudir.

En tercer lugar, debemos obedecer la dirección que recibimos de Dios con precisión absoluta. No alcanza con desviar la dirección 1 grado cuando se nos ha dicho 5 grados. No podemos cambiar los manuales de aeronavegación. Dios dispondrá de los recursos que crea necesarios para ayudarnos a enderezar el rumbo y nosotros debemos obedecerlo.

Cortesía Pastor Pablo Giovanini
Libro de devocionales «Reposo para el alma»
Adquiérelo en Amazon