20 Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. 25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. 26 Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

Reflexión: “Que sean uno” (Juan 17:20-26)

Jesús no ora solo por sus discípulos presentes… ora por todos los que creerían después, incluso por nosotros. Su deseo es claro: unidad.

No una unidad superficial, sino profunda, como la que existe entre el Padre y el Hijo. Una unidad basada en el amor, en la verdad y en una relación viva con Dios.

Jesús sabe que cuando vivimos en esa unidad, el mundo puede ver algo diferente. No solo palabras, sino una realidad que demuestra que Dios es real.

También expresa un deseo hermoso: que estemos con Él, que veamos su gloria, que participemos de su amor eterno.

Este pasaje nos recuerda que no estamos solos en nuestra fe. Somos parte de algo mayor, llamados a vivir en unidad y a reflejar el amor de Dios.

¡Dios te bendiga!

💗¿Eres una mujer que desea sanar su corazón y reencontrarse con Dios?

Mujer de Propósito te guía durante 12 semanas con devocionales, versículos y ejercicios diseñados para fortalecer tu fe y acompañarte en un proceso de crecimiento espiritual.

🌿Sana, crece en la fe y camina con propósitoBusca Mujer de Propósito en Amazon