Dios mío, esta noche vengo ante Ti con todo lo que soy. Con mis alegrías, mis temores, mis sueños y mis heridas. No quiero cargar con lo que no puedo resolver. Te entrego mi alma para que la sostengas en Tu amor. Gracias por ser refugio seguro cuando todo parece incierto. Quédate conmigo Señor. Amén.