“Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.” Mateo 3:11.

Hagamos alusión intencional al apodo de Juan… el “bautista”. Se ganó el segundo nombre por ser obediente al llamado de Dios de predicar y bautizar para arrepentimiento de pecados. Muchos venían para ser sumergidos en las aguas del río Jordán como símbolo de limpieza y purificación de pecados. El simbolismo estaba claro: así como el agua cubría todo el cuerpo, la persona era “sepultada” para morir al pecado y “levantada” a una nueva vida. Atrás quedaba la vieja vida de pecado para vivir por fe en el perdón divino.

Sin embargo, este bautismo no era suficiente. Ya lo dijo Juan, quién se definió como un servidor del que haría una obra mayor. “El que viene después de mí” era nada menos que el Mesías, el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios enviado al mundo, no solo para llevar a cabo el sacrificio perfecto en la cruz, sino para “bautizar” en Espíritu Santo y fuego.

Si Juan, que bautizaba en agua, dice que hay otro bautismo, hay que prestar atención. Él se refería a una vida sobrenatural, una vida de fe plena, simbolizada por la inmersión en fuego. Definitivamente esta obra la hace el Espíritu Santo, y este es el plan eterno de Jesucristo quien lo enviaría a la iglesia para capacitarla con poder para cumplir la misión que le encomendó.

Para recibir este bautismo es necesario anhelarlo, esperarlo con pasión, desearlo como el agua cuando uno tiene sed. Jesús mismo dijo, y presta atención a cada una de sus palabras: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él” (Juan 7:37b-39a).

¿Anhelas ser bautizado en el Espíritu? ¿Deseas que tu vida espiritual se desarrolle al máximo de su potencial? ¿Quieres una vida de satisfacción interior desbordante? Presta atención a la exhortación de Pedro: “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare” (Hechos 2:39).

Cortesía Pastor Pablo Giovanini
Libro de devocionales «Reposo para el alma»
Adquiérelo en Amazon

💔Hay días donde el cansancio no es físico… es emocional

Aligerar el Alma es un libro para mujeres diseñado para ayudarte a descansar en Dios, aliviar el estrés y la ansiedad, y soltar la carga emocional que vienes llevando.

🌿Un viaje de 12 semanas para volver a respirar con paz, esperanza y propósito.

✨Disponible en Amazon➡️https://www.amazon.com/dp/B0GY4JZMG2