Señor, al abrir mis ojos esta mañana reconozco que todo lo que tengo proviene de Ti. Gracias por regalarme un día más para vivir, aprender y crecer. Hoy te entrego mis preocupaciones, mis sueños y mis responsabilidades. Dame sabiduría para tomar buenas decisiones, paciencia para esperar Tus tiempos y un corazón dispuesto a confiar en Ti en todo momento. En el nombre de Jesús, Amén.