“Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio.” Salmo 62:8

Si lees todo este salmo, verás que David relata que estaba pasando un momento muy difícil acosado por muchos enemigos. Si conoces la historia de este salmista sabrás que no sólo tuvo enemigos de países antagónicos a Israel, sino dentro del mismo pueblo y lo que es peor aún, ¡dentro de su misma casa!

David descubrió el secreto para sobrellevar las adversidades sin perder la paz, la seguridad y confianza en el Señor: Hay que derramar el corazón delante de Él.

En tiempos difíciles, nuestro corazón puede acumular sentimientos negativos como reacción a nuestra realidad. Si un amigo nos traiciona o un familiar nos desilusiona, comenzamos a sentir tristeza por la situación, luego sorpresa por conocer quién nos dañó, y más tarde enojo porque suponíamos que esa persona nos amaba y nunca debía habernos hecho mal. Si seguimos pensando y sacando nuestras conclusiones empezamos a entrar en un terreno de amargura y resentimiento. Y nuestro corazón ya está herido.

Muchas veces somos conscientes de que nuestra realidad es porque nosotros mismos hemos tomado malas decisiones y nos arrepentimos de ellas, pero seguimos culpándonos y condenándonos sin remedio. “Siempre me pasa lo mismo”, “soy un fracaso”, “no tengo remedio” y tantas frases típicas que llenan nuestro corazón.

En otras ocasiones vemos que las circunstancias no se ajustan a nuestros deseos de prosperidad, salud y tranquilidad y culpamos a Dios por no haber hecho nada. Creemos que como sus hijos somos intocables, invulnerables, siempre fuertes y con sentimiento de victoria constante. Entonces nos desilusionamos con Dios y hasta lo culpamos de todo lo que nos acontece. Y el corazón se cargó de dudas e incredulidad.

No nos podemos quedar allí. David dice que debemos “derramar nuestro corazón” delante de Dios. Necesitamos ir a Él en oración y expresarle lo que pensamos, sentimos y lo que nos ha hecho daño. No creamos que vamos a desilusionar al Señor con lo que le digamos. ¡El ya nos conoce! Pero está esperando que nos tiremos en sus brazos para hallar respuestas suyas y el descanso que necesita nuestro corazón.

¡Qué hermoso sentimiento de liberación experimentamos cuando nos encontramos con su amor, misericordia, paciencia y la verdad de sus promesas. En su presencia Dios sana nuestro corazón, nos da poder para perdonar, nos da descanso al saber que nuestra situación la hemos puesto en sus manos.

No desesperes. Dios dará sus respuestas a tiempo. “Espera en Él en todo tiempo”, porque solamente el Señor es tu refugio.

Cortesía Pastor Pablo Giovanini
Libro de devocionales «Reposo para el alma»
Adquiérelo en Amazon

💔Hay días donde el cansancio no es físico… es emocional

Aligerar el Alma es un libro para mujeres diseñado para ayudarte a descansar en Dios, aliviar el estrés y la ansiedad, y soltar la carga emocional que vienes llevando.

🌿Un viaje de 12 semanas para volver a respirar con paz, esperanza y propósito.

✨Disponible en Amazon➡️https://www.amazon.com/dp/B0GY4JZMG2