“Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.” Hebreos 11:24-26

Moisés tenía todo lo que una persona puede anhelar. Vivía en un palacio porque había sido adoptado por la hija del rey con la posibilidad de ser heredero de las riquezas de la corona, incluso del trono. Vivía cómodamente en sus habitaciones, lugares de esparcimiento. Los masters chefs estaban a su disposición. Mujeres, quizás podía elegir entre muchas. Dinero nunca faltaba, oro, joyas, la mejor ropa. Se podría decir que estaba realizado. A sus 40 años tenía el mundo por delante. Sin embargo…

Un día Moisés se enteró de su verdadera identidad. Su espíritu no pertenecía a ese entorno lujoso y apartado de Dios. Su pueblo tenía un llamado a ser el elegido según el plan de Dios, pero por el momento eran unos simples esclavos, sin derechos, sin descanso, sin lujos, sin trivialidades. ¿Por qué pueblo se decantaría? ¿Seguiría a los egipcios que lo tenían todo según los criterios del mundo, o se uniría al pueblo de Dios, cuyo único valor era la esperanza en su plan eterno? Moisés fue inteligente. Eligió el plan eterno antes que los placeres temporales. Parece loco, pero es la decisión más sabia que se puede tomar.

Los inteligentes no ven solo lo temporal, no se quedan con lo brillante del momento, ni son conformistas con lo inmediato. Los verdaderos sabios son los que tienen una mirada de eternidad, los que saben que las riquezas y lujos materiales son temporales y se pueden perder en cualquier momento. Los sabios prefieren pasar momentos difíciles, pero con la extraordinaria esperanza de que al final lo han ganado todo.

Los inteligentes de espíritu tienen su mirada en el galardón celestial. Hay que estar muy loco para quedarse en el palacio del Faraón adoptado por la hija cuando sabes que realmente eres hijo del Padre dueño del universo que te otorga una herencia eterna. Moisés lo supo a tiempo y nos da ejemplo a todos nosotros.

Podemos estar embelesados por el oro, joyas y dinero, pero son temporales. Podemos ser seducidos por el placer momentáneo, pero es temporal. Podemos ser atrapados por el poder humano, pero solo es temporal. Los que inteligentemente reciben a Jesús como Salvador de sus vidas, aunque saben que pueden pasar momentáneamente los vituperios de Cristo, su seguridad y esperanza están puestas en la promesa de que un día lo temporal dejará de existir para dar paso a lo eterno. Y allí los únicos que lo disfrutarán serán los verdaderos sabios que tomaron las decisiones correctas a tiempo. ¿Eres uno de ellos?

Cortesía Pastor Pablo Giovanini
Libro de devocionales «Reposo para el alma»
Adquiérelo en Amazon

💔Hay días donde el cansancio no es físico… es emocional

Aligerar el Alma es un libro para mujeres diseñado para ayudarte a descansar en Dios, aliviar el estrés y la ansiedad, y soltar la carga emocional que vienes llevando.

🌿Un viaje de 12 semanas para volver a respirar con paz, esperanza y propósito.

✨Disponible en Amazon➡️https://www.amazon.com/dp/B0GY4JZMG2