Padre, hoy hubo algo que me dolió y todavía lo llevo conmigo. Tal vez fue una palabra, una decepción o una situación que no esperaba. No quiero alimentar ese dolor durante toda la noche. Ayúdame a perdonar sin negar lo que siento y dame sabiduría para manejar lo sucedido de una manera sana. Si yo lastimé a alguien, muéstramelo también. Limpia mi corazón de resentimiento y permite que duerma con paz, no con una conversación pendiente dentro de mi cabeza. En el nombre de Jesús, Amén.