Señor, hoy quiero comenzar soltando aquello que alguien hizo o dijo y todavía me duele. No quiero permitir que una herida dirija mis pensamientos durante todo el día. Ayúdame a perdonar, aunque sea un proceso, y dame sabiduría para poner límites cuando sean necesarios. También muéstrame si yo necesito pedir perdón a alguien. Quiero caminar con un corazón más libre, lleno de Tu paz y no de resentimiento. En el nombre de Jesús, Amén.