“Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu”. Gálatas 5:25.

De acuerdo con la Palabra de Dios, andar en el Espíritu significa abrirnos a la experiencia de ser guiados por el Espíritu Santo en todo momento. El apóstol Pablo, en términos sencillos, nos está diciendo: “Si el Espíritu Santo está viviendo dentro de ti, dale el control de tu vida.”

Para tener unidad de pensamiento y acción con el Espíritu Santo debemos:

Aprender a oír su voz. ¿Sigue hablando el Padre celestial a sus hijos? Es una pregunta que puede estar en tu mente ahora mismo. Todos tenemos esta necesidad de saber que el Señor todavía se comunica con nosotros. Desde el momento en que aceptaste a Jesús como tu Salvador el Espíritu Santo vino a morar a tu vida, entonces, si él vive en ti, ¡deja que te dirija! Dile que estás listo para oír su voz y después escucha. Él tiene muchas formas de hablarnos, solo espera por aquellos que quieran escucharle.

Rendirnos a Él. Daniel 10:12: “Desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido…” El Espíritu Santo no podrá guiar a aquel que no esté dispuesto a aceptar su dirección. Tenemos que comprometernos a obedecerle.

Poner la fe en marcha. Hebreos 11:6 dice que si nos acercamos a Él debemos creer que Él se acercará a nosotros. La fe abre nuestros sentidos espirituales. Alguien dijo que “nuestros sentidos espirituales, dirigidos por el Espíritu Santo, nos permiten ver lo que no es visible, escuchar lo que no es audible, sentir lo que no es tangible y creer lo que es increíble”.

Si tú no andas en el Espíritu, entonces andas en confusión. Hoy en día muchos cristianos están haciendo decisiones sin consultar al Espíritu Santo. Muchos simplemente deciden lo que van a hacer basados en lo que piensan que es mejor o en sus preferencias. ¿Cuál es el resultado? ¿Qué pasa cuando rehusamos someternos a Su guía? Solo podemos esperar dolor y derrota.

Andar en el Espíritu debe ser algo normal y esencial en la vida de cada hijo de Dios. Por eso, confía en Él para que te acompañe a cada paso del camino. El Espíritu Santo siempre estará allí para ayudarte.

Cortesía Pastor Pablo Giovanini Iglesia Cristiana Renacer Lynn

compartir por messenger
compartir por Whatsapp