“Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.” Gálatas 5:16,25.

¿Cuándo avanzar y cuándo permanecer quieto? ¿Cuándo actuar y cuándo esperar? ¿Esta decisión que estoy por tomar es mejor que la otra opción? Creo que tengo fe, ¿pero si solo son buenos deseos los que me motivan? ¡Cuánta incertidumbre!

Pero la buena noticia es que tenemos ayuda sobrenatural para tomar cualquier decisión. Jesús dijo que nos convenía que Él se fuera al cielo para enviar al Espíritu Santo que estaría dentro de nosotros. Wow, el mismo Espíritu de Dios morando en nuestro espíritu. Además, nos dijo que él nos enseñaría todas las cosas, nos recordaría la Palabra y nos conduciría siempre a la verdad. Pero solo podemos recibir esta ayuda si tenemos una relación personal con el Espíritu Santo.

Entonces, ¿por dónde empezar? El apóstol Pablo dijo que debemos “andar” en el Espíritu y en el mismo capítulo de Gálatas lo menciona dos veces. En griego se usan dos palabras diferentes para “andar”. La primera palabra es peripateo y significa “andar dentro de los límites de un camino, seguir una dirección o pautas, encaminarse, conducirse”. Nos habla de ir por el camino correcto. Hay un camino que nos lleva a tomar decisiones equivocadas y es el de la “carne”, es decir, conducirnos por nuestros deseos o pasiones que son contrarios a lo que Dios nos dice. En contraste, debemos “andar” en el espíritu, siguiendo las pautas divinas, obedeciendo la Palabra de Dios.

La segunda palabra está en el v. 25 y es stoijeo, que proviene de stoicos, “hilera”. Significa “caminar en fila, seguir las huellas de alguien, imitar sus pasos”. Está relacionado con el “ritmo”. Debemos caminar al ritmo del Espíritu Santo. Si nos movemos de acuerdo con sus tiempos sabremos cuándo avanzar o detenernos, cuando actuar o esperar, cuando tomar una decisión u otra.

Si ya estás en el camino correcto, sigue caminando al ritmo del Espíritu. Profundiza tu relación con Él, escucha su voz y obedécele. Los resultados son el gozo y las bendiciones que Dios añade a la vida de todos aquellos que hacen su voluntad.

Cortesía Pastor Pablo Giovanini
Iglesia Cristiana Renacer en Lynn, MA

compartir por messenger
compartir por Whatsapp