Señor Jesús, comienzo este día poniendo delante de Ti todo lo que no puedo controlar. No sé qué noticias llegarán, qué dificultades aparecerán ni cómo terminará esta jornada, pero sé que puedo caminar contigo. Dame un corazón firme cuando algo me sorprenda y sabiduría para responder con calma. Cuida mi familia, acompáñame en mi trabajo y recuérdame que, pase lo que pase, siempre puedo volver a Ti en oración. En Tu nombre, Amén.