Oh mi Dios poderoso, te doy muchas gracias porque sé que tú no cambias, tú eres el mismo ayer, hoy y por los siglos y sigues haciendo milagros hoy. Ahora mismo Señor, pongo ante tu presencia este problema que está turbando mi mente y mi corazón, confiando en tu palabra que dice que dejemos toda nuestra ansiedad ante ti, porque tú nos cuidas. Por ello, dejo ante ti esta carga, pues para mí es muy pesada y te pido que por favor, te hagas cargo como mejor lo sabes hacer. Hágase tu voluntad mi buen Señor y ayúdame a descansar en ti. Amén.